viernes, 22 de enero de 2010

Unión Europea: Trío de presidencias en la era post Lisboa

Admito no ser especialista –mucho menos entusiasta- del rol que juegan las instituciones internacionales dentro del teatro mundial. Pero la cuestión del “trío presidencial europeo” llama bastante la atención. ¿Qué sucede con el manejo de poder entre los Estados, dentro de esa Unión?

Antes del punto de inflexión que constituye el Tratado de Lisboa, los Estados miembro eran representados por una sola voz, por quien detentara la presidencia de turno de la institución en cuestión.
Como a los europeos les gusta complicarse, promulgaron en Lisboa, en el año 2007, un Tratado que configura el nuevo esquema tripartito de poder (sumado a los otros órganos institucionales que ya venían funcionando, como el Parlamento Europeo), además de otorgarle el status jurídico necesario como para firmar tratados internacionales a nivel comunitario. El mismo entró en vigor el 1 de diciembre de 2009.

De esta manera, el poder que rige a los Estados miembro está a cargo de tres cuerpos. En primer lugar está la presidencia temporaria del Consejo Europeo, que desde el 1 de enero de 2010 y durante seis meses ocupará España, con su presidente Rodríguez Zapatero. En segundo término, se encuentra la Presidencia del Consejo Europeo –también denominado Presidente Europeo-, con Herman Van Rompuy (Bélgica) a la cabeza. Este nuevo órgano se encarga de la representación exterior del Consejo, como así también de las más importantes labores administrativas de la institución. Finalmente, para lo que respecta a las relaciones exteriores de la institución, se creó el Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, en la figura de Catherine Ashton, de Reino Unido.

Este nuevo período que atraviesa la Unión Europea se inicia con una situación económicamente contraproducente -producto de la crisis mundial-, problemas respecto a la inmigración, al plano laboral, al terrorismo, a una población demandando políticas sobre el cambio climático... Todos estos aspectos que afectan el escenario europeo se ven amplificados con la desconfianza hacia el liderazgo de la Comisión que empezó a tener a cargo España. Hay escepticismo acerca de la capacidad que pueda ejecutar el líder de este Estado para guiar a la Unión Europea. Y no empezó del mejor modo: El debut de España al frente de la Comisión se inició con la aparición de la imagen de Mr Bean – el personaje británico- en el portal web de la presidencia española. Esa caricatura a Rodríguez Zapatero causó todo tipo de reacciones entre la población, incluso varios vieron en su presidente las ineptitudes que podrían ser propias del personaje inglés. A raíz de esta entrometida de hackers, la Moncloa decidió invertir –los españoles dicen que más que una inversión es un gasto- casi 12 millones de euros en asistencia técnica de la empresa Telefónica. Los próximos seis meses parecen que van a estar más que interesantes...

Frente a los objetivos que propone Zapatero para el plano europeo, hay que tener en consideración que no es el único órgano de poder al interior de la Unión, y mucho menos representa la presidencia de mayor peso. Basta con apreciar la cantidad de eurodiputados que asistieron a la comparecencia de Zapatero en la Unión –un tercio, y la mayoría eran socialistas- para dilucidar las expectativas que ponen los europeos en el líder.
En cuanto a la Unión, ¿cómo avanzará una institución al mando de tres presidencias, que son dependientes de diferentes Estados, que están sujetas a distintos intereses, que cuentan con compromisos disímiles? Veremos qué sucede con la integración a partir de la nueva configuración de poder intra-institucional.


Mala suerte para Zapatero, que inaugura la presidencia en este periodo post Lisboa, sin contar con poder real en definitiva. Tal vez es buena suerte para el resto del continente... porque al ver la gestión española de los últimos años, ¡Lindo rumbo estarían transitando los europeos si tuvieran que seguir sólo las directrices de nuestra madre patria...!.



Fuente:
“España en la presidencia de la UE: Las claves”, El Mundo:
http://www.elmundo.es/especiales/2009/12/internacional/espana_presidencia_ue/claves.html
“2010: Un buen año para la Unión”, El País, 3 de enero 2010: http://www.elpais.com/articulo/opinion/2010/buen/ano/Union/elpepiopi/20100103elpepiopi_5/Tes

martes, 19 de enero de 2010

Realistas versus Neocons: Prudencia vs Tentación Imperial

Al iniciarnos en el mundo de las Relaciones Internacionales, muchos de nosotros caímos en el error de confundir los supuestos de la escuela de pensamiento realista con las proposiciones de la elite neoconservadora que gobernó los EEUU los últimos ocho años. Durante el accionar de EEUU en Irak en marzo de 2003, estas percepciones erróneas parecían haberse expandido, y se definía a la Administración en vigencia como neoconservadora, imperialista, realista, como si los conceptos fuesen sinónimos entre sí.
Al profundizar el conocimiento sobre la mainstream del realismo, las diferencias entre los académicos realistas y de los políticos neoconservadores comenzaron a hacerse evidentes. No sólo se trata de elementos sustancialmente diferentes –tengamos en cuenta que la primera es una escuela de pensamiento teórica, mientras que la segunda es un tipo de formulación de política exterior válida sólo para los Estados Unidos-. Lo más importante, es que sus puntos de vista llegan a ser incompatibles entre sí.

El pensamiento de los neoconservadores puede ser conocido también como la Doctrina de Bush, como la denomina J. Mearsheimer. Contempla tanto un aspecto liberal –la idea de un EEUU buscando el bien común del mundo, la libertad de los pueblos y la democracia- como un aspecto realista –las consideraciones de poder mundial que se tiene en cuenta a la hora de evaluar el sistema internacional-. Si bien trata de moverse bajo la lógica del poder como hacen los realistas – y acá digo “tratan” porque la elite neocons no actúa de manera Prudente como subraya cualquier autor de la escuela realista- siempre recurren a la justificación de tipo idealista, propia del liberalismo. A decir de Mearsheimer, el "Wilsonisanism with teeth" o el “Big Stick Diplomacy” fue el aspecto característico de la política exterior de la superpotencia durante los dos últimos períodos de Administración Bush II (hijo) en el poder.
Volviendo atrás en el tiempo, los neoconservadores se caracterizan por creer que el mundo se divide en dos bandos de “buenos y malos”, al igual que durante el mundo bipolar. Esto habilita a la creencia que si un Estado determinado cae bajo la dominación del bando contrario, debilita la fuerza del bando bueno, por lo cual habría que apurarse y tratar de adquirir la mayor cantidad de recursos aún disponibles (Estados, gente...). Básicamente, se trata de competencia de tipo suma cero, en lo cual lo que no es bueno es malo, lo que no es nuestro es de “ellos”.

La Administración Bush II claramente se guió bajo estos principios. Liberar a los pueblos de la dominación del Eje del Mal representó la idea fuerza de Bush y compañía. “Liberar” a un pueblo produciría a su vez un efecto dominó, en el cual los otros pueblos tiranizados aceptarían la presencia y el accionar de un salvador Tío Sam y permitirían que la doctrina del destino manifiesto se hiciese realidad. Nada más alejado de la vida de las personas que fueron “liberadas”. ¿Quiénes se erigieron como el eje del mal y el eje del bien en esta lucha?

La paz democrática. Otro aspecto clave de esta doctrina. La misma establece que un mundo de democracias es un conjunto de Estados que no guerrean entre sí, un “mundo mejor”, pacífico, y todos los sinónimos que se puedan ocurrir. Esto reduce la política exterior de una superpotencia militar como lo es EEUU a si el resto de los Estados es o no configurado domésticamente mediante un régimen de tipo democrático.

Last but not least, debemos tener en cuenta el aspecto religioso, vinculado estrechamente a los orígenes de la historia norteamericana y principalmente a la Doctrina del destino manifiesto (de ahí que los neocons son un fenómeno exclusivo de los EEUU). La expansión de los norteamericanos es realizada bajo los imperativos que el mismo Dios asigna a una superpotencia, la cual debe promover –sí, definitivamente a la fuerza y bajo cualquier costo- la democracia y la paz mundial. Si seguimos este pensamiento, debe eliminarse al enemigo, y así desparramar democracia por el mundo, construyendo mejores pueblos, salvando vidas esclavizadas y ahorcando a cuanto dictador se cruce por el camino. El mundo se establece como un escenario maniqueo en el cual las fuerzas del bien deben luchar y derrotar al mal. No es un argumento de una película de Hollywood, es el argumento en el cual se basan los neoconservadores, así de simple.

Pero entonces, ¿Por qué suele asociarse a los neoconservadores con los realistas, mucho más que con los idealistas? Varios autores realistas se han manifestado en contra de esta percepción que sigue persistiendo en nuestro ambiente académico.
John J Mearsheimer –el mayor exponente del realismo ofensivo- escribió un artículo en el cual defiende a su corriente teórica de las mismas acusaciones que se formulaban a los ideólogos de la Administración Bush II –Los Neocons-. Las principales diferencias que destaca el autor entre la escuela teórica y la doctrina se presentan a continuación.

El realismo no se basa en una lógica de bandwagon como lo hacen los neoconservadores. Al “salvar” –invadir, ocupar, expandirse.. “salvar”- a un Estado tiranizado, sus vecinos no se sumaron a la lógica norteamericana. En efecto, reaccionaron en contra de lo que esperaban Bush y compañía; y actuaron de acuerdo a los imperativos del realismo: Balance. En el caso de Irak, balance de amenaza según Walt: frente a la presencia de la amenaza norteamericana en Irak, estos Estados podrían ser los próximos en ser “liberados”. ¿Alinearse a Bush? Todo lo contrario según los sucesos históricos. Ni siquiera Europa o Asia apoyaron la expansión y accionar norteamericanos en medio oriente. Realistas 1 - 0 Neoconservadores.

En segundo lugar, la cuestión del régimen. A un realista no le interesa si una democracia, una monarquía o una tiranía rigen el sistema político de un Estado. La política internacional delinea la política doméstica de las naciones, en un efecto “outside-in”. La paz y la guerra no dependen de si hay más cantidad de democracias o de tiranías, no hay un efecto inside-out –o desde una democracia a la política internacional- ya que los regímenes no inciden en el teatro internacional, la afección se produce de afuera hacia adentro. Según el autor realista, la fuerza dominante es el nacionalismo y no la democracia, ya que esto produce un sentimiento de autodeterminación y libertad respecto de potencias extranjeras. Un elemento ignorado en su totalidad por Bush II, que lo convirtió de liberador en ocupante según los demás actores del escenario internacional.

El tema de la RAM –Revolution in Military Affairs, o Revolución en Asuntos Militares- parece no haber ayudado en esta campaña en Irak. El enemigo no consistía en un ejército pasible de ser derrotado mediante superioridad tecnológica. La insurgencia no son soldados organizados que responden a un comandante en jefe y a las reglas de la guerra interestatal. Sólo responden a los dictados de su nacionalismo. ¿Ejemplos? Remitirse a Vietnam, gracias.

Recordando al padre del realismo clásico, Hans Morgenthau, Mearsheimer nos recuerda que las Cruzadas son uno de los peores errores de la diplomacia y de la política exterior de cualquier Estado. La Administración Bush II no se pudo haber opuesto más al realismo.

Haciendo un poco de comparación histórica, la guerra de Vietnam –rechazada por todo realista norteamericano a excepción de Henry Kissinger- vino a la memoria de los realistas al iniciarse la campaña iraquí de 2003. Esto produjo un llamado de atención de la comunidad académica hacia el gobierno neocons (ver imagen). Invadir a Irak no era algo fundamental para el interés nacional de Norteamérica, así como tampoco se constituía como una actitud prudente de esa nación, porque se perdieron más elementos de poder y la guerra se llevó a cabo bajo un elevado costo. En simples palabras, no era una actitud realista.

Republicanos y Neoconservadores: no son lo mismo. Cuando la política exterior del demócrata Clinton se compara con la llevada a cabo por Bush, se suele incurrir en otro error. Los republicanos no son todos neoconservadores, esto es algo que quiso destacar John McCain durante la campaña presidencial del 2008 para diferenciarse del texano -es decir, para lograr más apoyo de los votantes-. Si bien la guerra contra el terrorismo y las expansiones que significaron Afganistán e Irak fueron producto de una Administración republicana, ésta fue un emprendimiento de republicanos de orientación neoconservadora que creían fuertemente en todas aquellas características que destacamos previamente en el artículo. Los neocons configuran un ala extrema de la política de los EEUU, por eso su ambición y fanatismo por expandirse y lograr un mundo mejor. No se para quién, porque definitivamente el accionar neoconservador no se constituyó como un hecho favorable para los norteamericanos.



Fuente:
Mearsheimer, John J. “Hans Morgenthau and the Iraq War: Realism versus Neoconservatism”, OpenDemocracy, 2005.

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jueves, 14 de enero de 2010

Ucrania: Un Futuro no tan Naranja

El próximo 17 de enero, los ciudadanos de toda Ucrania tendrán la oportunidad de elegir a su nuevo presidente. La expectativa se centra, principalmente, en tres candidatos: el actual presidente Víctor Yushchenko, la vigente primer ministro Yulia Tymoshenko, y el líder opositor del Partido de las Regiones Víctor Yanukovich, quien también supo ser primer ministro en el pasado.


La lista de candidatos para las elecciones presidenciales del domingo contempla a dieciocho personalidades políticas de distintas convicciones políticas: Inna Bohoslovska, Mykhaylo Brodskyy, Anatoliy Hrytsenko, Yuriy Kostenko, Volodymyr Lytvyn, Oleksandr Moroz, Oleksandr Pabat, Vasily Protyvsih, Serhiy Ratushniak, Oleg Riabokon, Liudmyla Suprun, Petro Symonenko, Serhiy Tihipko, Oleh Tyahnybok, Yulia Tymoshenko, Viktor Yanukovych, Arseniy Yatsenyuk y Viktor Yushchenko.

Al ser Yanukovich y Tymoshenko los favoritos a ocupar la presidencia, parece ser que el pueblo ucraniano dejó de creer en la llamada Revolución Naranja que permitió a Yushchenko ocupar la presidencia desde el año 2005. El sentimiento nacionalista anti-ruso del pasado comienza a ser reemplazado por un descreimiento en las instituciones y desconfianza por parte del electorado en cualquiera de sus candidatos. Tan fuerte es el escepticismo en la política ucraniana que uno de los candidatos comunistas, Vasily Humeniuk, ha cambiado su apellido al de Protyvsih (Contra-todos) para ganar mayor apoyo del electorado.
Las críticas que surgen entre los propios candidatos tampoco son cuestiones menores. La denuncia de Yushchenko respecto de Tymoshenko y Yanukovich como "proyectos del Kremlin" no hace sino producir desinterés de su población en la política doméstica y un sentimiento de corrupción que se extiende cada vez más. Por otra parte, los candidatos afectados apuntan a la reconstrucción del país (que luego de la recesión de ocho años 1991-1998, volvió a caer en ruinas, con graves pronósticos de inflación), lo cual se ve reflejado en el pobre 5% de intención de voto que tiene acumulado Yushchenko hasta el momento.

Pero la debilidad institucional y la corrupción doméstica se suman a un problema regional: en los últimos años, la relación entre Ucrania y Rusia no ha permitido un buen desarrollo de los ucranianos. Respecto de los precios de petróleo y gas, la relación se puede calificar como desacertada, porque ha dejado malestar -y por sobre todo, falta de combustible- en su población. El conflicto energético se ha suscitado durante el último período entre la firma rusa Gasprom y la estatal ucraniana Naftogaz, por la falta de acuerdo por el precio del gas y del petróleo rusos.

Este desacuerdo se tradujo, gracias a las políticas del gobierno naranja, en continuos bloqueos y cortes del suministro de gas en el corredor ucranianiano. Los envíos no sólo estaban destinados a este rebelde país de la Comunidad de Estados Independientes sino también a la Unión Europea. De ahí la atención internacional que tuvo dicho conflicto.

Sumado a la cuestión energética, no hay que olvidarse de lo que sucedido con la península de Crimea. Yushchenko, acusando a Rusia de injerencia y desestabilización en aquella región, se negó en 2008 a actualizar el tratado bilateral que permitía a las fuerzas navales rusas el acceso a las instalaciones militares en Sebastopol. Y así los inconvenientes diplomáticos se sumaron a los infortunios del ámbito económico.

Los golpes que originó la gestión ucraniana en todos los planos –económico, diplomático, político- vienen afectando las relaciones bilaterales entre los dos grandes de Eurasia. Estando la región oriental de Ucrania vinculada culturalmente con Rusia, el tono extremo anti-ruso que tomó el discurso oficialista de estos años pudo haber incidido -junto con las características malogradas de dicha gestión- en un cambio de percepciones en la población. De otro modo, no podría explicarse que el apoyo masivo que recibió Yushchenko al asumir la presidencia, pasó a transformarse en un insignificante 5 % estimado del electorado.

Aún faltan tres días. El domingo próximo, seremos testigos de cuál es la decisión del electorado ucraniano acerca de su futuro.


Fuente:
“Ukraine`s presidencial election: oranges and lemons”, The Economist, 14 enero 2010: http://www.economist.com/world/europe/displaystory.cfm?story_id=15277315
“Ucrania deja atrás los sueños de la 'revolución naranja'”, El País, 13 enero 2010: http://www.elpais.com/articulo/internacional/Ucrania/deja/suenos/revolucion/naranja/elpepuint/20100113elpepiint_10/Tes

miércoles, 13 de enero de 2010

Armenia – Turquía: Oposición Doméstica vs. Apoyo Internacional

Pese a los intentos para retomar el diálogo entre Armenia y Turquía, sigue persistiendo oposición de parte de la población armenia ante cualquier negociación que se pretenda lograr entre ambos Estados. Representantes de los Estados Unidos, Rusia, Unión Europea, y demás Estados han aprobado los gestos de acercamiento entre las partes en histórica disputa, pero no parece que ésa sea la reacción al interior de la nación armenia.

Durante los últimos días, manifestantes has salido a las calles de Yerevan –capital de Armenia- a protestar en contra de los protocolos firmados en octubre último entre los jefes de Estado Serzh Sargsyan (Armenia) y Abdullah Gul (Turquía). Si bien la Corte armenia ha declarado que dichos instrumentos son consistentes con su Constitución, todo queda en manos de la Asamblea Nacional, de la cual se espera la ratificación de los tratados en cuestión.

El 10 de octubre del año pasado, los representantes de ambos Estados se habían reunido en Zurich. El motivo: poner fin a la ruptura de relaciones bilaterales, una consecuencia derivada del genocidio armenio de 1915-1917 durante la I Guerra Mundial. Es así como, pese a los continuos gestos de desaprobación del pueblo armenio, ambos gobiernos han dado paso a la normalización de las relaciones diplomáticas, así como la apertura de las fronteras que comparten.

La firma de dichos protocolos ha devenido en una serie de críticas hacia el gobierno de Sargsyan, tanto en el plano doméstico como en el ámbito internacional.

La variable externa que se suma al conflicto es Azerbaiján. Este tercero en discordia representa una amenaza para la paz entre los Estados armenio y turco, en relación al enclave de Nagorno Karabakh (o Alto Karabakh). Esta región fue autoproclamada independiente en el año 1991, pero no reconocida por la comunidad internacional como un Estado sino que la ONU la sigue reconociendo como parte de Azerbaiján. A comienzos de los noventa, la población de Karabakh había recibido el apoyo de Armenia para la secesión y la unión a dicha nación, por lo cual los azerbaijanos han estado en permanente conflicto con armenios. En la actualidad, esta región continúa en disputa por parte de armenios, azerbaijanos y turcos; y el miedo del pueblo armenio reside en que dichos protocolos simbolice la renuncia de esfuerzos que anteriores gobiernos han llevado a cabo para proteger a la población que se encuentra en aquella región tan próxima a su nación.

Pero dentro del plano doméstico, no solo las marchas populares demuestran la reprobación hacia semejantes tratados. El principal partido opositor, la federación Revolucionaria Armenia, ha declarado –en conjunto con otras catorce fuerzas políticas- que llevarán adelante planes en conjunto para persuadir a su Parlamento a votar en contra de la ratificación que esperan las autoridades.

Solo resta esperar la decisión de la Asamblea Armenia en cuanto a la ratificación de los protocolos de paz entre Armenia y Turquía. De ello dependerá la reacción de miles de armenios que aun no olvidan el holocausto que sufrió su nación.



Fuente:
ISN (Zurich): “Armenian Court Gives Green Light for Turkey Deal”, 13 de enero 2010: http://www.isn.ethz.ch/isn/Current-Affairs/Security-Watch/Detail/?lng=en&id=111212

The Sophia Echo (Sophia): “Turkey, Armenia sign deal on normalising relations”, 10 de octubre 2009: http://sofiaecho.com/2009/10/10/626014_turkey-armenia-sign-deal-on-normalising-relations


miércoles, 6 de enero de 2010

Petróleo: el Oro Negro de los Commodities

En un artículo de la prestigiosa Foreign Policy allá hacia fines de 2007, se discutían -y refutaban- las catastróficas predicciones que siempre surgen acerca del preciado recurso. Rescataremos los mejores postulados que aportó dicho informe.

Así como la demanda de petróleo y gas se acrecienta a pasos agigantados, varias voces llamaban a que el mundo estaba quedándose sin petróleo. Por el contrario, pese a que es un recurso no renovable, el aumento de su demanda ha incitado a firmas y empresas a invertir en mejor tecnología tanto para la exploración como para la explotación de petróleo, determinando que el punto de escasez petrolífero se encuentre cada vez más lejano.


En cuanto a su precio, es clásico afirmar que es una resultante de los desajustes temporarios entre la demanda y abastecimiento en el mercado. Pero en este caso en particular, la variable que incide a determinar que los precios de los barriles sean altos o no depende de un actor relevante para el mercado mundial: la OPEP. Es la Organización de los Países Exportadores de Petróleo la que estabiliza a su voluntad los precios, pese a que la historia sugiere que este cartel no puede mantener la disciplina de perfecta producción.

Si bien se teme por la presencia en el mercado de multinacionales de carácter privado, estos “gigantes” no sugieren el poderío que representan los Goliat de la OPEP. De acuerdo con Vaitheeswaran, gran parte de las reservas mundiales son vendidas en mercados de gran liquidez a futuro, por lo cual resulta una total dificultad para estas firmas privadas de controlar sin problemas los precios del crudo. Price-takers, y no Price-setters, define mejor la postura del autor respecto de las compañías privadas (en especial haciendo referencia a las de origen norteamericano). Otro dato a tener en cuenta son las nacionalizaciones que Estados como Rusia o Venezuela están realizando sobre estos recursos vitales a sus economías nacionales, recordando como lo hicieron en su momento Arabia Saudita e Irán. De este modo, el acceso y el margen de acción –y de control- de las corporaciones privadas sobre el petróleo está en descenso en comparación con el control gubernamental que los miembros de la OPEP detentan.

El caso ruso: miedo a una potencia en expansión I. Rusia produce alrededor de 10 millones de barriles por día, y por poco no alcanza los valores de Arabia Saudita. Pero la nación rusa tampoco va a despojar al Estado árabe de su lugar en el trono de productor principal. Esto es porque Rusia solo representa el 5% de las reservas mundiales de crudo, en contraposición con el 25% de las reservas mundiales que totaliza Arabia. El miedo de los europeos respecto de las políticas rusas sobre posibles embargos- a través del corte del suministro- no tienen fundamento: las tuberías rusas tiene una sola salida, no pueden ser redirigidas. Si no tiene como destino a Europa, esas tuberías no abastecerán a nadie, y dicho circuito dejaría sin ganancias a los rusos. Por ello, los europeos no enfrentar graves riesgos de desabastecimiento hoy día.

El caso chino: miedo a una potencia en expansión II. La creciente demanda china ha generado preocupación en diversos aspectos. Por un lado, el consumo de la población china no hará que el mundo quede sin el codiciado recurso; esto se debe a que China misma está invirtiendo cada vez más en tecnologías para la explotación de petróleo. De este modo, cada barril que China produce representa un barril que China no comprará del mercado mundial.
Tampoco debe verse afectada el medioambiente global, porque la elite gobernante china se encuentra ansiosa por invertir en fuentes de hidrocarburos alternativos, una revolución ecológica. El miedo del Golfo Pérsico reside en el liderazgo del gigante asiático en tecnologías automotrices: si China es capaz de determinar la tecnología de los autos del futuro, lo hará de acuerdo a sus recursos, y teniendo en cuenta que esta nación asiática está invirtiendo en recursos alternativos, el valor del petróleo del Golfo se disipará de a poco... Aunque despojándonos un poco del optimismo que sabe manifestar este autor, cabria tener en cuenta que sólo a partir de la reciente crisis financiera la producción automotriz mundial destaca a China entre los primeros lugares del ranking (antes de 2008 los lugares privilegiados los tenían Japón y Occidente, sin ser China parte del epicentro automotriz global), por lo cual si llegó al mercado mundial de automotores de manera abrupta no se sabe que pasará de aquí en adelante. Por otra parte, si bien es destacable que esta nación invierte en combustibles alternativos, pasarían décadas hasta que se desarrolle todo un concepto de “mentalidad ecológica” entre los millones y millones de usuarios de automóviles que se ubican no sólo en China sino en todo el mundo, por lo cual es difícil pensar en el reemplazo del uso del petróleo.



Fuente:
Vaitheeswaran, Vijay V. “Oil”, en Foreign Policy (November-December, 2007).